Es una historia que fue enterrada hace mucho tiempo, historia de un pueblo que aún sufre, pero aún sigue vivo. Una historia de sufrimiento que vivió Guatemala, dentro de la que muchos perdieron la vida, en un a violencia que castigaba, la de los años más difíciles que vivió este país centroamericano. Es en esta historia en la que se inserta la llegada, la misión y servicio como misionero católico en Izabal, Guatemala, lugar que el Padre escogió para servir en su ministerio sacerdotal. A esta misión, que el Padre Tulio asumió en la década de los sesenta, se unió Obdulio Arroyo, un guatemalteco, cristiano que se preparó como catequista y desde la tercera orden franciscana como laico. Su martirio sucedió en ese contexto histórico, en el tiempo oscuro de Guatemala, cuando la violencia política arrasaba con familias y comunidades enteras.

"Sirvieron y amaron como Jesús" afirman los testimonios de quienes los conocieron. Como carpintero que era el Padre, trabajó en lo material y en lo espiritual. Ese trabajo fue mal visto por quienes en su avaricia desmedida acaparaban todo, arrebatándoselo a los demás, incluso el alimento, fuentes de alimento o la tierra que habían heredado de sus ancestros.

Obdulio Arroyo con su familia, eran miembros de la parroquia, eran conscientes del peligro, y decidieron servir a Jesús y a la Iglesia junto al Padre Tulio. Así el martirio por odio a la fe, fue una entrega de vida a la sombra del martirio y la resurrección de Jesús.

Cuando la selva lloró, es una documental histórica, que recoge datos e imágenes de la vida del Padre Tulio y el catequista Obdulio.  Los testigos de sus vidas y sus martirios, son testimonios de obispos, sacerdotes, laicos y feligreses que los conocieron y conocían la situación histórica de Guatemala. La documental fue filmada y publicada por el canal Stella Maris, un canal que transmite instrucción católica a través de cable en la región del Vicariato Apostólico de Izabal. La documental y su publicación fue hecha con motivo de la beatificación de estos dos mártires de la Iglesia de Guatemala que tiene lugar en la Parroquia de Morales Izabal, este 27 de octubre de 2018. Cientos de guatemaltecos perdieron la vida en situaciones parecidas por lo que se vivía en Guatemala durante esa época. Originario de la diócesis de Vicenza, Italia, el Padre llegó a Guatemala. Una comunidad de su diócesis y de otros lugares de Italia, hacen viaje desde esas tierras lejanas para asistir a su beatificación junto al catequista guatemalteco Obdulio Arroyo.

La fortaleza de Dios opera en los débiles, sencillos y humildes que sirven de corazón al señor. La vida es entregada como ofrenda, como Hostia agradable a Dios, como diría San Pablo a los Romanos.

Esta es la historia, y así fue el martirio. Este fue el servicio y son reconocidos por la Iglesia con la beatificación de estos siervos de Dios, esta es la historia que estremece el corazón del hermoso testimonio de la Iglesia guatemalteca.



Nota Publicada en la web del CELAM