Fotografía/Servicio Jesuita para Migrantes Honduras


Durante esta semana miles de personas procedentes de  Honduras abandonaron sus lugares de origen en busca de mejores oportunidades, ellos se dirigen hacía los Estados Unidos, buscan salir adelante, para ello se han organizado masivamente en la Caravana del Migrante, que al finalizar esta semana se encontraban en la frontera entre Guatemala y México.

Para el padre Mauro Verzeletti de la casa del migrante en Ciudad de Guatemala dice que “estamos viviendo uno de los más grandes éxodos de la historia, después del desplazamiento de comunidades durante la guerra en Guatemala; ahora presenciamos cómo el pueblo hondureño huye de la muerte desde su país”.

Durante toda esta semana miles han cruzado el país maya rumbo a la frontera mexicana. Quienes siguen llegando buscan un espacio seco bajo techo para poder dormir y reponer las energías que el cuerpo necesita para seguir caminando.

En la frontera de Agua Caliente en Esquipulas, Chiquimula, se calculó que habían pasado la frontera unas 3500 personas.

“Ayer (jueves 18 de octubre) en la Casa del Migrante, los testimonios apuntaban a números mayores: con el primer grupo que pasó la frontera éramos unas 2500 personas; al caminar rumbo a Esquipulas calculamos que habíamos ascendido a unos 5 mil y luego fácilmente el número aumentó a 7 mil personas en la ‘Caravana’.” Dijo el sacerdote que dirige este proyecto de ayuda humanitaria y que encarna el rostro del Cristo sufriente en esta realidad.

Fotografía/Radio Progreso
“Los mueve la necesidad de sobrevivir, de darles una vida mejor a sus familias, especialmente a sus hijos e hijas. En la Caravana todas las generaciones están representadas, en su mayoría son jóvenes y adolescentes, mujeres embarazadas, niños en brazos, ancianos y algunos en silla de ruedas o muletas” escribió el periodista del portal Prensa Comunitaria Nelton Rivera.

Los testimonios coinciden en que Honduras es imposible ya trabajar, no hay fuentes de trabajo, la corrupción golpea todas las estructuras del país, los más afectados siguen siendo los más pobres, los ricos siguen engordando sus cuentas bancarias.

Mientras tanto, en Guatemala se habilitaron varios albergues en la ciudad. Cerca de la Casa del Migrante hay dos centros más, en las calles y avenidas entre la calle Martí, zona 2 y zona 1, hay grupos de personas migrantes que descansan, conversan o buscan algo para comer.

Fotografía/Plaza Pública