La Diócesis de Jinotega, al norte de Nicaragua, celebró recientemente su décima tercera asamblea diocesana de pastoral, los temas desarrollados en este encuentro fueron la Catequesis y la Evangelización.

Monseñor Carlos Herrera, Obispo de esta iglesia que peregrina en el departamento de Jinotega, durante su intervención con los agentes de pastoral compartió sobre el texto bíblico de los discípulos de Emaús y explicó que “Jesús, nos acompaña siempre, no nos deja solos. Él se hace presente, camina con nosotros, nos escucha, se hace eco de la realidad de nuestra propia vida, no se impone ni nos marca el paso, sino que nos ofrece una cercanía discreta, que posibilita el encuentro y la capacidad de llegar a reconocerlo, ayudándonos a releer nuestra vida desde la fe, hasta el momento en el que podamos exclamar “¿no ardía nuestro corazón?”” manifestó el prelado.

Durante esta asamblea diocesana también se abordó la importancia de la escucha y del acompañamiento y relacionado a esto el obispo jinotegano continuó manifestando que “un buen acompañamiento pasa por poner a la persona en el centro del proceso”

 Dijo además que “La escucha es importante en medio del acompañamiento, nos ayuda a encontrar el gesto y la palabra oportuna que nos desinstala de la tranquila condición de espectadores. Sólo a partir de esta escucha respetuosa y compasiva se pueden encontrar los caminos de un genuino crecimiento, despertar el deseo del ideal cristiano, las ansias de responder plenamente al amor de Dios y el anhelo de desarrollar lo mejor que Dios ha sembrado en la propia vida”.

“Que esta Asamblea, despierte en nosotros el deseo profundo de un impulso renovador misionero. Este despertar misionero se construye a través de la comunión de los sacerdotes y demás agentes de pastoral con su Obispo” manifestó Monseñor Herrera.

La Diócesis de Jinotega fue erigida prelatura territorial el 18 de junio de 1982, y el 30 de abril de 1991 se eleva al rango de Diócesis de Jinotega, es sufragánea de la Arquidiócesis de Managua.