El Padre Marcos Díaz Prado, Vicario Episcopal de la Familia en la Diócesis de León, brindó la conferencia ¡María de Nicaragua, Nicaragua de María!, esta fue la primera conferencia que se da en el Congreso Mariano 2018 y que concluirá el próximo 25 de noviembre.

Al iniciar la conferencia el clérigo dijo que “Hacer o escribir la historia es indagar en la vida de la Iglesia, examinando los acontecimientos del pasado, la riqueza interior que ha ido sedimentando en el pueblo cristiano, creando en él su propio estilo de vivir la fe, sus valores culturales y religiosos, de algún modo en un proceso de inculturación del cristianismo” continuo manifestando que “En este sentido trabajar los acontecimientos de la vida de la Iglesia es fascinante, pues se percibe el palpitar de la realidad que día a día se sigue construyendo a la luz de la fe, entre la fidelidad y la infidelidad al proyecto de Jesús, que es la verdadera causa de la Iglesia”

En su conferencia menciono diferentes hechos históricos entre los que destacan los años de 1522-1523 en las expediciones de Gil González Dávila se logran los sacramentos de bautizos de más de 20,000 indígenas y la celebración de la Eucaristía, gracias a la presencia de los religiosos y sacerdotes que acompañaban a los colonizadores.

El presbítero Díaz Prado, luego de haber realizado una cronología histórica dijo que “María de Nicaragua”, se queda eternizada entre el aroma del incienso en los altares de diciembre, pero se avanza en los meses de mayo y octubre como exaltación de amor y serena confianza, reconociendo en estos meses un tinte mariano de especial composición; la devoción de los primeros sábados y los rosarios de la aurora, acompañan el peregrinar de un pueblo que se siente llamado a la santidad, no es extraño saber decir siempre el Bajo tu amparo nos acogemos… con la esperanza de que Ella nos va a librar de todos los peligros, en especial el de la muerte, tanto espiritual como física”.

Finalmente dijo que “María es Reina, es a María que la Iglesia le reza diciendo "Reina y Señora de los Cielos y la tierra". Pero, la realeza de Nuestra Señora, aun teniendo soberana eficacia en toda la vida de la Iglesia y la sociedad temporal, se realiza primeramente en el santuario interior de cada alma, es desde donde Ella se refleja sobre la vida religiosa y civil de los pueblos".

“Eucaristía y María, dos devociones íntimamente relacionadas e indispensables a ser difundidas siempre. En nuestros días de manera especial, para contrarrestar la avalancha paganizante del mundo moderno; "nadie goza de mayor gracia y poder, cerca del Corazón Sacratísimo del Hijo de Dios y a través del Hijo cerca del Padre". Por María a Jesús” finalizó.