El régimen dictatorial de Daniel Ortega y Rosario Murillo inició esta semana una cruda y nefasta persecución en contra de organismos que promueven la defensa de los Derechos Humanos, así como la incidencia de la ciudanía en temas locales.

La mañana del doce de noviembre  tomó por sorpresa a todos los miembros que integran el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, quienes estaban en la sede de la organización y se engancharon a la transmisión del canal legislativo a seguir la discusión en el Parlamento, que culminó con una votación decidida por la aplanadora orteguista: 70 votos a favor para despojar del registro legal a la institución que, desde hace 28 años, ha liderado la defensa y la denuncia de las violaciones a los derechos humanos en el país.

“Nos han golpeado, pero no nos duele”, declaró desafiante la doctora Vilma Núñez, presidenta del Cenidh. “A un organismo serio de derechos humanos no lo disuelve, ni tampoco nuestro compromiso ni acompañamiento al pueblo de Nicaragua, una resolución de órganos sin autonomía e independencia”, sentenció.

Pocas horas después de la cancelación de la personería jurídica del Cenidh, las principales organizaciones defensoras de derechos humanos del mundo se solidarizaron con la doctora Núñez y su equipo.

“Indignado por la cancelación de la personalidad jurídica del Cenidh y de Hagamos democracia (personería cancelada en la misma sesión parlamentaria). Mi apoyo a todas las organizaciones de derechos humanos que trabajan en contextos restrictivos”, externó Michel Forst, Relator Especial de Naciones Unidas sobre la situación de los defensores de los derechos humanos. “Silenciar a la sociedad civil no puede acabar con las legítimas aspiraciones de miles de personas en Nicaragua”, añadió.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) emitió varios mensajes sobre la anulación del registro legal del Cenidh, y remarcó que la libertad de asociación es una herramienta esencial para la existencia y funcionamiento de una sociedad democrática.
“Resulta especialmente preocupante que se cancele la personería jurídica del Cenidh y CISAS, organizaciones defensoras de derechos humanos que cumplieron un rol fundamental en la crisis que enfrenta Nicaragua”, lamentó la CIDH.

Al medio día de hoy en la Asamblea Nacional le fue cancelada la personería jurídica al Instituto de Liderazgo de las Segovias, al Centro de Investigación para la Comunicación a la Fundación Popolna y a la Fundación del Rio.