La sesión de este viernes del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) fue el primer paso en el proceso de la aplicación del artículo 20 de la Carta Democrática Interamericana a Nicaragua.

El proceso está establecido en el mismo artículo 20 de la Carta Democrática, donde se indica que “en caso de que un Estado Miembro se produzca una alteración del orden constitucional que afecte gravemente su orden democrático, cualquier Estado Miembro o el Secretario General podrá solicitar la convocatoria inmediata del Consejo Permanente para realizar una apreciación colectiva de la situación y adoptar las decisiones que estime conveniente”.

Lo siguiente, según el artículo 20, es que el Consejo Permanente, según la situación, “podrá disponer la realización de las gestiones diplomáticas necesarias, incluidos los buenos oficios, para promover la normalización de la institucionalidad democrática”.
Luego se explica que “si las gestiones diplomáticas resultaren infructuosas o si la urgencia del caso lo aconsejare, el Consejo Permanente convocará de inmediato un período extraordinario de sesiones de la Asamblea General para que ésta adopte las decisiones que estime apropiadas, incluyendo gestiones diplomáticas, conforme a la Carta de la Organización, el derecho internacional y las disposiciones de la presente Carta Democrática”.

El artículo 20 concluye explicando que “durante el proceso se realizarán las gestiones diplomáticas necesarias, incluidos los buenos oficios, para promover la normalización de la institucionalidad democrática”.

Durante la sesión de este viernes, el Secretario general de la OEA, Luis Almagro, explicó en su intervención que “es difícil creer que un Estado venga a auto denunciarse por un golpe de Estado”, por la Carta Democrática establece que otro Estado miembro pueda denunciar.