Con una vestimenta azul y blanca fue bajada de su nicho, la tarde del jueves, la imagen de San Sebastián en el municipio de Diriamba, Carazo. Su altar fue decorado con altas cortinas de iguales colores, que además representan la Bandera de Nicaragua.

Antes en la Basílica Menor hubo una misa oficiada por el vicario y sacerdote César Castillo, quien hizo un llamado a la paz. Asimismo, se cantó el himno religioso a San Sebastián. Las trompetas y tambores de chicheros sonaron.

Mientras se bajaba a la imagen, la feligresía se acercó para tocarle sus brazos, pies y manos. Muchos de la emoción lloraron.  Con el objetivo de preservar las tradiciones, en esta ocasión ninguno de los bailes tradicionales (Toro Huaco, El Güegüense, El Gigante, Húngaras, Las Inditas y El Viejo y la Vieja) se realizó en el templo, tampoco hubo procesión. El recorrido de la imagen fue dentro de la iglesia.

Explicó Castillo que los colores que se usaron, como el blanco, que representa la paz, “esperamos que no vayan a malinterpretar el sentido del porqué lo hemos puesto así a San Sebastián… es como para expresar que el santo está con el pueblo, el pueblo de Dios que no está solo y que él (San Sebastián) nos protege”.