Ramón Antonio Pérez | Venezuela

La Iglesia venezolana hizo un llamado urgente a los militares, a fin de evitar la violencia durante ingreso de la ayuda prevista para este 23 de febrero, en la frontera con Colombia.

Las expectativas de los medios de información crecen en la medida en que se acerca el sábado 23 de febrero, y lo que pueda ocurrir en la frontera entre Colombia y Venezuela. La Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) -previendo la posibilidad de que la ayuda humanitaria que ese día ingresará al país petrolero desde el lado colombiano pueda generar brotes de violencia y hasta conflictos de mayor envergadura por parte del régimen de Nicolás Maduro-  lanzó un llamado urgente a las Fuerzas Armadas Nacionales (FAN), a fin de “evitar cumplir órdenes que atenten contra la vida y seguridad de los ciudadanos”.

“Estamos en contra de todo tipo de violencia”, indicaron a través de un comunicado leído en una rueda de prensa.

“Invitamos a la Fuerza Armada Nacional para que se ponga del lado del pueblo al que pertenece”, leyó monseñor José Trinidad Fernández, secretario general de la CEV, flanqueado por el cardenal Baltazar Porras y monseñor Raúl Biord.

“El juramento de hacer cumplir la Constitución que hacen los miembros del estamento militar tiene como principal destinatario al pueblo venezolano: es el compromiso de defenderlo, de proteger sus derechos inalienables y de hacer brillar su dignidad humana”, explican en el documento.

“En conciencia, no deben cumplir órdenes que atenten contra la vida y seguridad de la población”, acentuó monseñor Fernández.

“En estas circunstancias deben permitir el ingreso y la distribución de la ayuda internacional”, sostuvo al tiempo que exhortó a que “no debe generarse violencia ni manipulación alguna entre los ciudadanos”.

Expresan que la ayuda humanitaria “beneficiará a muchas personas que se encuentran en situaciones límites, y a la vez, es un ejercicio de solidaridad y de organización en un pueblo que, manteniendo en alto la dignidad y la esperanza, quiere cambiar la situación de penuria y precariedad que sufre”.

Venezuela y la ayuda humanitaria: 

El país necesita la ayuda humanitaria

Antes del llamado concreto a los militares, los hombres consagrados a Dios, hablaron del deterioro general de las condiciones de vida ha llevado a Venezuela a situaciones límites, especialmente con las carencias en las áreas alimentarias y de salud, conllevando a que más de tres millones de personas emigraran de manera forzada de la nación suramericana.

“La Iglesia, en sus diversas instancias (el Papa, la Santa Sede, la conferencia episcopal, la de religiosos y el consejo de laicos), ha pedido muchas veces la posibilidad de abrir un canal humanitario. La respuesta ha sido siempre un “no” rotundo”, indicaron.

Reconocieron que la Asamblea Nacional, la segunda instancia de poder en Venezuela, en representación legítima de la población, tomó la iniciativa de organizar esta ayuda con el concurso de varios países. “El país necesita la ayuda humanitaria”, expresaron con fuerza desde la CEV.

“El régimen tiene la obligación de atender las necesidades de la población, y para ello facilitar la entrada y distribución de la misma, evitando cualquier tipo de violencia represiva. Pedir y recibir ayuda no es ninguna traición a la patria; antes bien, es un deber moral que nos incumbe a todos, ante las carencias y urgencias dramáticas que padece el pueblo venezolano”, sostuvieron los líderes de la iglesia católica en Venezuela.