Lino Amaya Alvarenga 

Vivir el evangelio, allí donde nos encontremos y vivir el evangelio es darle nuestro si a Él y corresponderle con amor y gratitud por las grandes maravillas que obra en nuestras vidas.

Nuestra vida como Cristianos es Vocacional desde su nacimiento, es decir desde nuestro bautismo, allí  hemos sido incorporados al cuerpo Místico de Cristo, que es su Iglesia, en cual fuimos constituidos sacerdotes, profetas y reyes, herederos del cielo en Cristo, además de ser su discípulos, que quiero decir con esto, y presta atención, desde nuestro bautismo, somos de Cristo, estamos consagrados a El, desde allí comienza nuestra vida religiosa que se irá plenificando a medida como cristianos vayamos madurando y creciendo en la fe como en lo humano, también en la practicidad diaria del mensaje del evangelio.

Todos Como Cristianos, tenemos una dignidad, que desconocemos y no valoramos, no necesitas irte muy lejos o estar encerrado en un lugar para empezar a ser cristiano de verdad o  seguir a Cristo, despierta, tu que duermes, Jesús a su paso por la tierra nos dio el ejemplo, anduvo por todas partes predicando, compartía con la gente, oraba pero no se alejaba, comía con las multitudes, participaba en fiestas como las Bodas de caná, compartía la riqueza de su ser, el Gran Maestro, marcó un antes y un después, de la manera de servirle a Dios.

Para Servirle a Dios, queridos, no se ocupa de mucho, nosotros como humanos finitos que somos, complicamos el seguimiento de Cristo y le ponemos tantos adornos, añadidos y cargas pesadas, que terminamos alejando a infinitud de personas que deseaban conocer, amar y servir a Cristo. No cambiemos el evangelio por ideología mundana.

Como Cristianos, somos seguidores de Cristo!!!, entiende esto, mejor título que puede tener una persona en su vida: es el de ser Cristiano, despierta, ya no vivas en cortinas de humo, aprende a seguir a Cristo, no según otra persona o otra ideal, que al final terminara cambiando el mensaje y desviándolo en un personaje más no en Cristo,  Solo Jesús es el Camino, la Verdad y la Vida, San Juan 14:6.

Sigue a Cristo al estilo de CRISTO, como lo presenta el evangelio, Cristo no te pide que te destruyas o finjas ser lo que no eres, o que te vayas lejos de los tuyos o te escondas en lo más remoto,  Él  mira con amor y misericordia tu corazón, quiere para ti lo mejor, lo único que pide de ti es conversión de lo malo, para así iniciar una vida nueva llena de gracia, verdad y bendición, aprende a ser libre y sin prejuicios tontos, nadie salva a nadie, la salvación es personal y viene de CRISTO, Nuestro Señor, Salvador y Rey, el evangelio es para predicarlo al mundo entero, no a unos cuantos, el evangelio es para vivirlo y ser testigos de Cristo para todos no para un solo lugar o un grupo ideológico.

Te lo vuelvo a recordar, Jesús, fue tan humilde y sencillo, que nunca hizo alarde de su categoría de Dios, cuando predicaba lo hacía con naturalidad y autenticidad, que en vez de alejar, acercaba  a Dios, Jesús nos pide que seamos nosotros mismo, la eficacia de la predicación del evangelio no está en nosotros, ni en como nos vistamos, a donde vivamos o cuánto sepamos, dependerá del  Espíritu Santo y su gracia que siempre está presente en el evangelio dando vida y luz a la humanidad.

No hagamos del seguir a Cristo, un escapismo de nuestra realidad, ni menos una fuga del mundo, ni un modo de vida aristocrático y burócrata, cuando lo que se predica es muy diferente a lo que se vive, siendo de esa manera un antitestimonio y hasta piedra de tropiezo para los demás. Cristo nos pide ser Sal y Luz de la TIERRA, San Mateo 5:13.¿cuesta entender eso queridos?, ya no te dejes dar atol shuco con el dedo, recuerda que tu vales la Sangre de Cristo, eres de él, estás consagrado a Cristo desde tu Bautismo, lo que toca es vivir  cada día en el amor y comunión con Cristo y  la vez amando y ayudando a los demás, en eso consiste la santidad.