El obispo auxiliar de Managua, Monseñor Silvio José Báez, presidió la Solemne Eucaristía Dominical en la Catedral de Managua, acompañado de sacerdotes que integran el clero arquidiocesano, el prelado compartió con los fieles una meditación surgida de las lecturas que propuso la liturgia para el quinto domingo del Tiempo Ordinario.

En su homilía citando el Evangelio de San Lucas, el prelado compartió que “Ser “pescador de hombres” es adentrarse en el mar abierto de la humanidad para rescatar a los seres humanos del mal, de todo lo que oprime y deshumaniza, de situaciones que atentan contra su libertad y su dignidad, esta es la misión de todos los discípulos y las discípulas de Jesús”.

Continúo diciendo que “Ser “pescador de hombres” es ser “constructor de hombres” colaborando a crear una nueva convivencia social en donde el dinero no sea un dios ni la ambición de poder una ley de vida”.

“Cuando es Jesús, quien guía, acompaña las tareas todo cambia, pues la misión de la iglesia no es un negocio ni una organización empresarial, es algo mucho mas profundo, es, sobre todo, obra de Jesús, debemos de ejercitarnos en dejar que sea él, Jesús, quien haga fecundo nuestros esfuerzos” meditó el prelado.

“Tenemos que matricularnos en la escuela de la confianza y del abandono de Jesús dejarnos instruir y guiar por él” puntualizó el prelado quien citando el ejemplo de Simón continúo diciendo que “Jesús elige siempre pecadores, que al descubrirse perdonados y amados por Dios, entienden mejor el mensaje de Jesús de misericordia para los pecadores e indeseables y así saben ser hermanos comprensivos y bondadosos”.

Finalmente, el Obispo Auxiliar de Managua dijo que “Cualquier agresión contra un ser humano es un pecado grave contra Dios, es algo que envilece, empequeñece a quien lo comete, realmente es una herida que sangra en la sociedad, sobre todo cuando son mujeres indefensas, mujeres detenidas injustamente. Esperemos que esto se detenga definitivamente y que no vuelva a ocurrir” concluyó.