Monseñor Cesar Bosco Vivas Robelo, Obispo de León, acompañado del clero de la diócesis presidió la Eucaristía de cuerpo presente del Presbítero Félix Pedro Méndez, quien se desempeñaba como párroco de la Iglesia Nuestra Señora de Lourdes de la comarca Lechecuagos en León.

En su homilía monseñor Vivas Robelo manifestó que “a pesar que es un día doloroso también es un día de esperanza, doloroso porque un hermano un familiar, un hijo, ya no estará físicamente con nosotros (…) su recuerdo ciertamente permanecerá en nuestras mentes y nuestro cariño no va a desaparecer porque la palabra de Dios nos garantiza que el amor no pasa nunca, es algo que se puede tener y experimentar en esta vida y al pasar a la vida eterna ese amor no desaparece sino que llega a su plenitud”.

El prelado leones sostuvo además que “la fe es un don maravilloso, por la fe vamos a conocer a cristo, con ella caminaremos con él y como dice San Pablo, que, si con él morimos, viviremos con él, la fe hace que nosotros los creyentes en Cristo podamos experimentar este dolor, el mas fuerte para nosotros los seres humanos como es el de la separación de nuestros seres queridos” puntualizó.

“Nuestra fe la ponemos en Cristo y le decimos ante el cuerpo de nuestro hermano sacerdote, creemos en ti, creemos en Dios Padre e Hijo y así como el ha resucitado nosotros también vamos a resucitar sobre la muerte” dijo monseñor Vivas.

Finalmente, Monseñor Vivas Robelo invitó a los fieles y asistentes a que continúen profundizando la fe en “Cristo Jesús nuestro redentor, saber que ahora su acto de amor divino se aplica en la misa a su siervo”, pidió además la intercesión de la Virgen María.