Durante la Eucaristía dominical celebrada por Monseñor Rolando Álvarez, Obispo de Matagalpa en el domingo primero de Cuaresma el prelado reflexionó sobre las tentaciones y dijo que “la tentación del demonio es desviarnos de la voluntad de Dios".

 "El diablo es oportuno, es oportunista, el maligno al retirarse de Jesús en el desierto no es que dejará de tentar, no, él busca otras maneras disfrazadas para apartarnos de Dios, para que Dios ocupe el segundo lugar”

Continúo manifestando que “durante su vida pública el Señor se enfrentará a esas acciones disfrazadas y esas corresponden cada una a las tres tentaciones de las que San Lucas nos ha hablado el primer domingo de Cuaresma. En el Evangelio de San Mateo (16, 5-12) a través de una especie de inconsciencia de los discípulos que se encuentran perplejos y desubicados cuando el Señor les dice: “Cuídense de la levadura de los fariseos”, ellos creyeron que se refería que no llevaban pan para el camino y el Señor les exhorta a cuidarse de la hipocresía, porque cuantas veces astutamente el enemigo nos tiende una trampa, la de querer tener seguridad en una cosa y no en Dios, por eso el Señor llama a cuidarse”

Álvarez hizo hincapié en “la segunda tentación la encontramos en San Juan (6, 14-15), donde la muchedumbre quiere hacerlo rey, y el demonio también le dice en el desierto: “Si te postras ante mi te daré los reinos de este mundo”, un reinado temporal, un reinado del mundo, por lo tanto el maligno quiere que Dios pase a segundo lugar, que el mundo viva sin Dios”

“Finalmente encontramos a quienes quieren un signo de Dios, quienes piden un milagro espectacular para creer en el triunfalismo, esto corresponde a la tercera tentación, arrójate de lo alto y vendrá el espectáculo de los Angeles a rescatarte” dijo el prelado.

“Amados hermanos: Debemos pedirle al Divino Espíritu descubrir cuando el maligno ataca directamente o de forma solapada y astuta, pidamos al Divino Espíritu descubrir eso, porque cuando el creyente logra discernir esto ya prácticamente tiene ganada la batalla, luego vendrá la fortaleza que debemos pedir cada día a Jesús ante esas tres tentaciones” expresó una de las voces mas escuchadas del episcopado nicaragüense.