Nicaragua amaneció militarizada por las fuerzas de la Policía Nacional que desde la noche del día de ayer estaban presentes en diferentes puntos de las principales ciudades del país.

A las dos de la tarde de hoy 16 de marzo se hizo efecto el comunicado del régimen de Daniel Ortega de "no permitir ninguna marcha" aduciendo que era una provocación golpista y que atentaba contra la paz social.

Antimotines, policías y oficiales de civil se encargaron de secuestrar y amedrentar a decenas de manifestantes que se hicieron presente a la rotonda de la Centro América en Managua, donde la Unidad Nacional Azul y Blanco convocó a la manifestación.

Ante la represión desatada esta tarde los Obispos de Nicaragua desde sus diócesis se han solidarizado con la población desarmada que fue brutalmente reprimida.


  "Condenable la represión sufrida el día de hoy a ciudadanos y periodistas por parte de la policía. Mis oraciones por los detenidos y agredidos. El Señor siga siendo nuestra fuerza!" Dijo Monseñor Jorge Solorzano, Obispo de Granada.

Por su parte el Obispo de Matagalpa, Monseñor Rolando Alvarez manifestó  "con los encarcelados de esta tarde me solidarizo, entre los cuales está mi primo Padre Juan Domingo Gutierrrez Alvarez" expresó.

El Obispo Auxiliar de Managua condenó la acción represiva del gobierno de Nicaragua 

  "Mi indignación frente a la represión policial desatada hoy en Managua contra manifestantes pacíficos y periodistas. Expreso también mi solidaridad con quienes han sido detenidos injustamente, esperando su libertad inmediata. ¡Basta ya de atropellar la dignidad de los ciudadanos!" Dijo Monseñor Silvio José Báez.