Compartir el amor de Cristo con un grupo de habitantes de calle; era el objetivo de una de las actividades propuestas a los Secretarios Ejecutivos del CELAM, como parte de la agenda de su reunión de directivos, prevista del 26 al 28 de marzo en la sede del organismo.

Teniendo presente los 40 años de la III Conferencia del Episcopado Latinoamericano de Puebla, los Secretarios Ejecutivos, pasaron de la reflexión a la acción, de los análisis teóricos y las proyecciones pastorales a la contemplación desde la realidad, como exhorta el documento de Puebla: es necesario ver el rostro sufriente de Cristo en el marginado, el excluido.

Es así que acompañados por representantes de la Comunidad Franciscana de la Provincia de Santa Fe en Colombia y la Organización Callejeros de la Misericordia, los Secretarios Ejecutivos del CELAM, recorrieron este martes, algunas de las calles del centro de Bogotá; para dialogar con los más ignorados e incluso temidos de la ciudad, los mismos que el Papa Francisco llama “sin techo” y que lamentablemente crecen en número en la mayor parte de urbes latinoamericanas, haciendo evidentes las consecuencias de la desigualdad y la pobreza; sin olvidar los temibles efectos de esclavitudes como la drogadicción, la prostitución y la vida al margen de la ley.

Intercambiar una mirada, sonreír juntos, estrechar una mano desconocida, escuchar una historia, actos tan sencillos, pero tan significativos para los que por su condición y aspecto están acostumbrados a la estigmatización.

 Esta fue la experiencia de los Secretarios Ejecutivos que también descubrieron el testimonio de algunos religiosos de la comunidad franciscana, como Fray Gabriel Gutiérrez al que cariñosamente llaman Fray Ñero, un consagrado dispuesto a seguir su labor de reivindicar a esta población en altas condiciones de vulnerabilidad; pero que con el tiempo, ha logrado la aceptación de los habitantes de calle que de su mano sienten que son importantes para alguien, que pese a todos los dolores padecidos, algunos por su propia voluntad, tienen derecho al amor, al perdón, que la esperanza que procede de Dios no tiene límites.

Se espera que esta reunión de Secretarios Ejecutivos se extienda hasta el 28 de marzo y sus actividades continúen la combinación de la reflexión con las actividades con las comunidades.

En ese sentido se realizará una visita al sector de Cazucá, al sur de Bogotá, donde los Secretarios Ejecutivos, tendrán la posibilidad de compartir con las familias del sector y el carisma que identifica las obras de las Hermanas Juanistas.

En la perspectiva teórica los directivos vienen complementando estas actividades con reflexiones sobre el impacto social y eclesial de Puebla en América Latina, así como las nociones generales de lo que fue la III Conferencia General del Episcopado y como se puede establecer una relación directa con el contexto actual de nuestros pueblos.