El Obispo Auxiliar de Managua, Mons. Silvio Báez dijo en su homilía en la Santa Misa de Pascua que, “El diálogo es la única salida pacífica y que puede evitar peores consecuencias”.

“¡No se negocian las libertades! Ni la dignidad, ni la vida de las personas”, lo dijo Mons. Silvio Báez, Obispo Auxiliar de Managua, en su homilía en la Santa Misa de Pascua, celebrada en la parroquia Santo Cristo de Esquipulas, antes de transferirse a Roma por un periodo a solicitud del Papa Francisco.

El Obispo Auxiliar de Managua también invitó a los numerosos fieles que se congregaron en el templo del Santo Cristo de Esquipulas a buscar la paz, no obstante el país este atravesando por un clima de violencia. “La tumba está vacía – dijo Mons. Báez – Cristo ha resucitado. No dejemos que nos dejen vivir en una tumba social. Nicaragua no es una tumba; que Nicaragua sea una tierra de hombres y mujeres libres que aman la justicia y la libertad”.

Asimismo, Mons. Báez reiteró que “el diálogo es la única salida pacífica y que puede evitar peores consecuencias”; es necesario, por tanto, "tener esperanza en el diálogo", pero – añadió – "que hay que decir la verdad, este Gobierno no quiere dialogar". Y continuó: "“¡No se negocian las libertades! Ni la dignidad, ni la vida de las personas. El Obispo pidió entonces la liberación de los presos políticos, que -dijo- "no deberían haber sido encarcelados". Finalmente, hizo un llamamiento: "Vivan su fe (...) para que nadie les quite la esperanza ni les haga caer en la violencia; sean un pueblo que renuncia a la violencia. No se dejen; crean en el poder del amor y de la reconciliación".