Su Excelencia Reverendísima Monseñor Cesar Bosco Vivas Robelo, Obispo de León, la diócesis madre de la provincia eclesiástica de Nicaragua, durante su homilía en la Santa Misa Crismal, recordó a los sacerdotes que servir es la misión heredada pro Jesucristo.

“Queridos Sacerdotes, a nosotros el señor nos ha dado mas en cuanto nos ha constituido en hacerlo presente a él en medio del pueblo cristiano y del mundo, para servir la mesa del pan de vida, para iluminar la palabra santa de Dios sin manipulación alguna” reflexionó el episcopo durante su reflexión en presencia de todo el clero.

Continúo compartiendo que “eso es lo que tienen que ver en nosotros, los que viven en las parroquias en las comunidades, servir es la misión que nos heredó Jesús y en cambio lo del diablo es no servir, quien niega el Evangelio, quien habla contra el Evangelio, jamás tiene que ser uno de nosotros”.

Finalmente pidió la bendición de la Virgen María y dijo que “para nosotros es si al evangelio y no a lo que se opone al Evangelio, Cristo es esperanza y la esperanza no defrauda no engaña, creamos en Jesús” concluyó.

El rito de la misa crismal, incluye la renovación de las promesas sacerdotales, Tras la homilía, Monseñor Vivas Robelo invitó a sus sacerdotes a renovar su consagración y dedicación a Cristo y a la Iglesia.

Juntos prometieron solemnemente unirse más de cerca a Cristo, ser sus fieles ministros, enseñar y ofrecer el santo sacrificio en su nombre y conducir a otros a él.
Al entregar el misterio de la eucaristía a la Iglesia, Cristo instituyó también el sacerdocio.