En una de las más recientes reuniones ordinarias del clero de los departamentos de Estelí, Madriz y Nueva Segovia, que conforman la Diócesis de Estelí que gobierna Monseñor Juan Abelardo Mata Guevara, se aparecieron en actitud intimidatoria varios policías.

“No pidieron permiso, no dijeron nada y entraron, los sacerdotes únicamente nos quedamos viendo asombrados por la entrada repentina de los uniformados, pero eso no impidió que siguiéramos, prácticamente los ignoramos", expresó uno de los sacerdotes que estaba presente en ese momento en la reunión del clero diocesano.

No es la primera ocasión que la policía nacional, es usada para el espionaje político violando la constitución política del país, que no la faculta para tal acción que se ha incrementado desde el inicio de la crisis política y social que vive Nicaragua.

El obispo de la Diócesis de Estelí, monseñor Juan Abelardo Mata, confirmó a la radio local de Estelí ABC Estéreo que “los asedios van desde las amenazas y hasta la vigilancia permanente de los clérigos, tomando fotografías a ellos y a sus vehículos, aún dentro de los templos lo que debería ser aprovechado para que les llegue el mensaje de Dios”, manifestó el prelado.

Continúo diciendo que "siempre hay asedio. A veces aceleran, a veces bajan, según sea el caldo o el calor que se siente. Cuando están pidiendo al Vaticano su intervención para que apoye y da la impresión de que halan al Nuncio a su gusto y antojo, naturalmente es antipolítico empezar a despotricar contra cualquier sacerdote y obispo, tratan de bajar un poco el gas, pero si el mismo Vaticano o quien sea se pone en una situación crítica, la aceleran en ataque contra los que estamos en el terreno", expresó monseñor Mata. 

Espionaje político durante las misas

En cuanto a la presencia de la policía, el obispo confirmó que llegan a la Catedral Nuestra Señora del Rosario a grabar las homilías y misas, “llegan, están ahí, llegan a espiar, yo les digo bienvenidos, ojalá que la palabra de Dios les llegue a sus corazones y salgan mejorados, y no peor con un pecado mayor en su conciencia. Llegan a controlar los vehículos, a tomarles fotos cuando hay reuniones de clero, sigue el asedio", aseguró el episcopo.

Sacerdotes de otras diócesis de la provincia eclesiástica de Nicaragua han identificado en varias ocasiones a personas que vestidas de civil llegan a grabar las homilías de los sacerdotes como una forma de monitoreo de lo que se predica desde los pulpitos.