Varias personas resultaron heridas este fin de semana luego que simpatizantes sandinistas en presencia de la Policía Nacional atacaran a ciudadanos que participaron en una misa en conmemoración del aniversario de muerte del monaguillo de la Catedral de León Sandor Dolmus, asesinado por paramilitares durante las protestas contra Daniel Ortega.


Inicialmente las turbas se mantuvieron en la parte de afuera del templo, sin embargo al finalizar la misa algunos irrumpieron en el lugar y arrojaron piedras y objetos metálicos.


Monseñor Bosco Vivas Robelo, Obispo de León, ayudó a mediar para calmar los ánimos en el lugar. Hasta las 5 de la tarde al menos más de cien manifestantes se refugiaron en el interior del templo de León para evitar ser agredidos por paramilitares y turbas sandinistas.



Una hora después Monseñor Vivas coordinó la salida de los feligreses en varios grupos, los que retornaron a sus hogares.


La intolerancia política que vive Nicaragua se agudiza debido al control que quiere ejercer el gobierno sobre la sociedad que rechaza su política autoritarista.