En Nicaragua la persecución política a ciudadanos por ser opositores al régimen de Daniel Ortega, el asedio y la intimidación policial son las violaciones de derechos humanos más denunciadas en los últimos seis meses en Nicaragua, revela el Informe Semestral 2019 de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH).

La represión gubernamental, lejos de disminuir, aumenta. La organización recibió 1,769 denuncias en el primer semestre de este año, lo que representa un incremento del 47% en comparación con el mismo periodo del año pasado, cuando la CPDH recibió 1,200 denuncias.

“En este caso hay aumento en las denuncias, esto indica que las violaciones han aumentado, no tanto las denuncias por asesinatos como sí las tuvimos el año pasado, pero sí por el asedio y la persecución por no simpatizar con el Gobierno”, explicó Carla Sequeira, del departamento de asesoría legal de la CPDH.

En 7 de cada 10 denuncias es la Policía Orteguista la institución que señalan como la agresora o violadora de los derechos humanos.

De enero a junio de este año, la CPDH representó legalmente a 203 personas en 91 procesos judiciales, de las cuales 176 fueron excarceladas bajo la Ley de Amnistía.
“Si bien es cierto que los primeros excarcelados no salieron bajo la Ley de Amnistía, después se les notificó la misma”, explicó el abogado Everth Acevedo.

En los procesos judiciales abiertos contra los opositores representados por la CPDH, el Ministerio Público ha utilizado 36 diferentes delitos, pero en su mayoría han sido señalados de cometer delitos comunes, lo que es visto como una maniobra para evitar que sean considerados presos políticos.

En total, 101 personas de las 203 representadas en el primer semestre fueron acusadas de robo agravado. “El Poder Judicial se niega a reconocer que son presos políticos, aunque cumplen con los parámetros para ser considerados como tal”, agregó el abogado.

El año pasado centenares de presos políticos fueron procesados por terrorismo por su participación en lo que la Fiscalía consideraba un intento de golpe de Estado.

La represión orteguista, los asesinatos y la persecución emprendida por la dictadura de Daniel Ortega ha impactado negativamente en la salud mental de la población, tanto en víctimas directas como indirectas, explicó la psicóloga de la CPDH, Jessenia Paz.