EFE

Un avión Airbus A-330, de la aerolínea italiana Alitalia, llevó al Santo Padre hasta el aeropuerto internacional de Maputo, donde fue recibido con honores.

Tras la ceremonia en el aeropuerto, el Papa se trasladará en un papamóvil unos 10 kilómetros hasta la Nunciatura Apostólica en el país africano, donde pernoctará dos noches.

En los alrededores, no se ven medidas de seguridad excepcionales, más que unos vehículos blindados estacionados entre ambas localizaciones y un mayor número de agentes de tráfico.

Fábio Nhancololo, jefe de la Policía de Maputo, dijo que los elementos de esa corporación están adecuadamente preparados y ha sido reforzada la seguridad en número de elementos y medios.

El presidente de Mozambique, Filipe Nyusi, está satisfecho con el trabajo realizado tanto por la Iglesia como por su Gobierno y la sociedad civil y afirmó que “se está tratando de hacer todo lo posible para que esta sea la mejor visita (papal) de la historia”.

Las calles de Maputo estaban decoradas con algunas banderas y carteles de bienvenida.

Los trabajos de mantenimiento de la Catedral de la Inmaculada Concepción concluyeron a tiempo para la reunión del Papa con obispos, sacerdotes, religiosos y seminaristas prevista para mañana jueves.




También el jueves, en el pabellón de Maxaquene, será el encuentro del Papa con los jóvenes de todas las confesiones religiosas existentes en Mozambique, país con un 28% de población católica, según datos del Pew Research Center de 2011.

Entre los viajes previos del papa Francisco al continente africano se encuentran:

Visita en 2015 a Kenia, Uganda y República Centroafricana.

Viaje en 2017 a Egipto

Y visitó Marruecos en marzo de 2019.

El próximo viernes, el Papa bedecirá el centro médico comunitario DREAM, impulsado por la comunidad de San Egidio y ubicado en el distrito de Zimpeto.

La zona de esta clínica es un fiel reflejo de la diversidad religiosa de Mozambique, con una iglesia católica a pocos kilómetros de distancia y, todavía más próximos, una mezquita, un templo de la Iglesia Universal del Reino de Dios y una iglesia evangelista.




Cacilda Massango, coordinadora de la unidad para la atención de pacientes con enfermedades crónico degenerativas, dijo que esperaba que “el Papa nos ayude a resucitar no solo el cuerpo, sino también el alma de nuestros pacientes”.

Francisco llega a un país que ha vivido diecisiete años de una guerra civil que causó un millón de muertos y cuatro millones de refugiados.