Con una Solemne Eucaristía de exequias que presidio Su Eminencia Reverendísima Cardenal Leopoldo Brenes y los demás Obispos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua junto con el Clero de la Provincia Eclesiástica de Nicaragua, despidieron por última Vez a Monseñor David Zywiec.

Su Eminencia recordaba el labor que hizo por muchos años monseñor David y expresó que “Monseñor David, sigue orando desde el Cielo a nuestro buen padre Dios, sin duda alguna monseñor nos seguirá acompañando, él fue un enviado de Dios a estas tierras, monseñor dejo su tierra, su familia y tomo su cruz y se vino a estas tierra muy joven”.

Continuó diciendo que“un hombre que nunca escatimo su tiempo fue un servidor un hombre humilde y sencillo y es a través de hombres sencillo que él señor le revela su gracia y su fuerza, un hombre que respetaba las ideas, un hombre que siempre buscaba el diálogo y la cercanía. Para nosotros los Obispos de la Conferencia es un perdida grande porque él un hombre que para nuestras asamblea siempre ponía esa sal esa picardía, un amigo lo perdemos físicamente pero lo ganamos en el cielo un hombre que amo a Nicaragua y la amo de manera total de dar su vida, sus restos descansaran en esta catedral que él mucho ilusionaba en la construcción de está” expresó. 



Al finalizar su homilía el cardenal señalaba que “en nuestro corazón quedaran tantas experiencia con él, debemos de hacer una iglesia en salida será una mejor manera de recordar a monseñor David de dejar todo, un legado hermoso que nos deja personal y que debemos de asumirlo una iglesia evangelizadora y misionera, monseñor desde cielo estará rogando a Dios, demos gracias a buen Dios porque pude acompañarlos estos diez días, pero sabemos que él no solo amaba esta tierra sino que a toda Nicaragua” Concluyó.