La Catedral Metropolitana de Managua fue una vez mas profanada por partidarios del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, quienes se tomaron la Iglesia Catedral previo a la Eucaristía de cuerpo Presente del Padre Ernesto Cardenal.

Dirigentes partidarios reunieron a grupos que fueron desplegados por varios puntos del templo, la presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Vilma Núñez, quien calificó como irrespetuosa la presencia de los orteguistas.  “Es un irrespeto más a la memoria del padre, la gente que lo persiguió no puede ser partícipe de los honores, espero que respeten la presencia física del padre”.

“Ernesto Cardenal nos enalteció ante el mundo a los nicaragüenses. Su poesía, su palabra, su firmeza y ética. Fue un hombre indoblegable, inquebrantable, que vivirá en la memoria de todos nosotros como una persona consecuente con lo que pensaba, con lo que quería; entregado a Dios, porque mantuvo su sacerdocio hasta el último día de su vida”, destacó Luz Marina Acosta, quien al mismo tiempo dijo que “es un acto bochornoso lo que está sucediendo esta tarde”.

El escritor Sergio Ramírez también acudió a la despedida de su amigo, vecino y maestro. Destacó de Cardenal su entrega a crear, pues nunca dejó de hacer literatura.

“Nunca dejó de escribir, escribió hasta último día de su vida. Él siempre tenía un proyecto pendiente, también transformó la poesía en América Latina”, destacó el reconocido escritor nicaragüense.

El poeta Ernesto Cardenal falleció la tarde de este domingo en Managua a sus 95 años de edad. Durante los últimos años de su vida tuvo una salud muy frágil debido a su avanzada edad. Sin embargo, nunca dejó de leer, escribir y denunciar al régimen de Ortega Murillo.

Cardenal, nacido en la colonial ciudad de Granada en 1925, fue un poeta y rebelde desde siempre. Su esencia la vertió en sus versos: El deseo de las mujeres en sus “Epigramas”, la inquietud sobre Dios, su espíritu revolucionario en sus poemas contra la dictadura somocista, sus salmos, la convicción de la justicia social, y la famosa “Oración a Marilyn Monroe”.