Unidos a  Mision Fatima Nicaragua iniciamos la preparacion a la Consagracion al Inmaculado Corazon de María, que será el Sabado 20 de Junio, Fiesta Liturgica del Inmaculado Corazón, y que consiste en Tres semanas de preparación espiritual con oraciones que nos ofrece San Luis María de Montfort en su Tratado de la verdadera devoción a la Santísima Virgen.


PREPARACIÓN A LA CONSAGRACIÓN A JESÚS POR LAS MANOS DE MARÍA:

Tratado de la Verdadera Devoción a la Santísima Virgen – San Luis de Montfort

ORACIONES DE LA PRIMER SEMANA:

N. 227: Quienes deseen abrazar esta devoción dedicarán tres semanas en llenarse de Jesucristo por medio de la Santísima Virgen. Para ello podrán seguir el siguiente orden:

N.228: Durante la Primer semana dedicarán todas sus oraciones y actos de piedad a pedir el conocimiento de sí mismos y la contricción de sus pecados, haciéndolo todo con espíritu de humildad. Rogarán al Señor y al Espíritu Santo que los ilumine, diciendo: ¡Señor, que te vea! ¡Que yo te conozca!, Rezarán el Santo Rosario, las Letanías del Espíritu Santo y el Himno Salve Estrella del mar.
Letanía del Espíritu Santo
Señor, ten piedad (bis). Cristo, ten piedad (bis).
Señor, ten piedad (bis). Cristo, óyenos (bis).
Cristo, escúchanos (bis).
Dios Padre Celestial, ten misericordia de nosotros.
Dios, Hijo, Redentor del mundo, íd.
Dios, Espíritu Santo, íd.
Trinidad Santa, un solo Dios, íd.

Espíritu que procede del Padre y del Hijo, ilumínanos y santifícanos.
Espíritu del Señor, que al comienzo de la creación planeando sobre las aguas las fecundaste, íd.
Espíritu por inspiración del cual han hablado los profetas.
Espíritu cuya unción nos enseña todas las cosas.
Espíritu que das testimonio de Cristo.
Espíritu de verdad que nos instruyes sobre todas las cosas.
Espíritu que sobreviene a María.
Espíritu del Señor que llena todo el orbe.
Espíritu de Dios que habita en nosotros.
Espíritu de sabiduría y de entendimiento.
Espíritu de consejo y de fortaleza.
Espíritu de ciencia y de piedad.
Espíritu de temor del Señor.
Espíritu de gracia y de misericordia.
Espíritu de fuerza, de dilección y de sobriedad.
Espíritu de fe,’ de esperanza, de amor y de paz.
Espíritu de humildad y de castidad.
Espíritu de benignidad y de mansedumbre.
Espíritu de multiforme gracia.
Espíritu que escrutas los secretos de Dios.
Espíritu que ruegas por nosotros con gemidos inenarrables.
Espíritu que descendiste sobre Cristo en forma de paloma.
Espíritu en el cual renacemos.
Espíritu por el cual se difunde la caridad en nuestros corazones.
Espíritu de adopción de los hijos de Dios.
Espíritu que en lenguas de fuego sobre los apóstoles apareciste.
Espíritu con el cual fueron los apóstoles henchidos.
Espíritu que distribuyes tus dones a cada uno como quieres.
Sednos propicio, perdónanos, Señor.
Sednos propicio, escúchanos, Señor.
De todo mal, líbranos, Señor.
De todo pecado.
De tentaciones e insidias del demonio.
De la presunción y desesperación.
De la resistencia a la verdad conocida.
De la obstinación y de la impenitencia.
De la impureza de la mente y del cuerpo.
Del espíritu de fornicación.
De todo espíritu del mal.
Por tu eterna procesión del Padre y del Hijo.
Por tu descenso sobre Cristo en el Jordán.
Por tu advenimiento sobre los discípulos.
Te rogamos óyenos.

En el día del juicio, nosotros pecadores. Para que así como vivimos del Espíritu, obremos también por Él.
Para que recordando que somos templo del Espíritu Santo, no lo profanemos.
Para que viviendo según el Espíritu, no cumplamos los deseos de la carne.
A fin de que por el Espíritu mortifiquemos las obras de la carne.
Para que no te contristemos a Ti, Espíritu Santo de Dios.
Para que seamos solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz.
Para que no creamos a todo espíritu.
Para que probemos a los espíritus si son de Dios.
Para que te dignes renovar en nosotros el espíritu de rectitud.
Para que nos confirmes por tu Espíritu soberano.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.
Asístanos, te pedimos Señor, la virtud del Espíritu Santo, que purifique clemente nuestros corazones, y nos preserve de todo mal. Te lo pedimos por el mismo Jesucristo Nuestro Señor.
Amen.



Ave Maris Stella

Salve, Estrella del mar,
Madre, que diste a luz a Dios,
quedando perpetuamente Virgen,
feliz puerta del cielo.
Pues recibiste aquel Ave
de labios de Gabriel,
ciméntanos en la paz,
trocando el nombre de Eva.
Suelta las prisiones a los reos,
da lumbre a los ciegos,
ahuyenta nuestros males,
recábanos todos los bienes.
Muestra que eres Madre,
reciba por tu mediación nuestras plegarias
el que nacido por nosotros,
se dignó ser tuyo.
Virgen singular,
sobre todos suave,
haz que libres de culpas,
seamos suaves y castos.
Danos una vida pura,
prepara una senda segura,
para que, viendo a Jesús,
eternamente nos gocemos.
Gloria sea a Dios Padre,
loor a Cristo altísimo
y al Espíritu Santo:
a los tres un solo honor.
Amén.